Estudio de las pautas previsibles de utilización futura de servicios sanitarios por mayores, frente a la viabilidad financiera del sistema de salud

Autores: Santiago Pérez Camarero, Juan del Llano Señarís, Gema Pi Corrales, Antonio Fernández-Bolaños, Jesús López Díaz, Juan Pablo Pérez Veiga
Coordinador: Álvaro Hidalgo Vega.
Istituciones colaboradoras: Fundación Pfizer, Servicio de Salud de  Castilla-La Mancha, SACYL, Fundación Gaspar Casal, UCLM, Instituto Max Weber
Fecha: 2011
I.S.B.N: 978-84-938177-2-5
Páginas: 131

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La presente publicación sobre previsión de utilización de servicios sanitarios para mayores y su efecto sobre la viabilidad del sistema de salud español, se añade a una lista de trabajos, con alcance diverso, sobre el coste sanitario demostrado del envejecimiento. En el discurso sanitario es muy habitual la referencia a este aspecto de la demografía de nuestro país para explicar el crecimiento del gasto en asistencia por encima del aumento del PIB en todos los años del pasado decenio y las dificultades económicas actuales del SNS.

Para comprobar hasta que punto el envejecimiento es causante del aumento de gasto, nuestra Fundación Pfizer publicó en 2009 el trabajo coordinado por el Profesor David Casado sobre el impacto de demografía en el gasto sanitario futuro de las CCAA, partiendo de los microdatos del servicio catalán de la salud referentes a 500.000 usuarios  y al año 2005.

Los resultados se extrapolaron al resto de CCAA apoyándose en datos de la Encuesta Nacional de Salud y de proyecciones demográficas del INE hasta 2016.

El presente trabajo, coordinado por Álvaro Hidalgo, se enfocó como un análisis de ese impacto en dos CCAA concretas, de gran extensión de territorio y población dispersa, Castilla León y Castilla-La Mancha y con una composición demográfica y social diferente a la de Cataluña.

Con él se ha querido complementar el estudio de Casado y ahondar en aspectos de detalle. En cuanto al efecto previsible sobre el gasto, los resultados del estudio actual modifican el impacto estimado del envejecimiento por Casado en ambas Castillas.

En Castilla La Mancha ese efecto sería mucho menor que lo estimado al proyectar el patrón de gasto de Cataluña y en Castilla.

León sería mayor (siempre teniendo en cuenta la revisión demográfica del INE entre 2005 y 2010). Eso significa que el impacto del envejecimiento en el gasto sanitario en 2020 en Castilla-La Mancha será previsiblemente menos acusado de lo estimado al extrapolar los datos de Cataluña.

En Castilla y León ocurrirá lo contrario. Con estos resultados se demuestra que, al estudiar separadamente cada comunidad, aparecen diferencias importantes entre territorios en la utilización de los recursos sanitarios. En el caso de los estudios de nuestra Fundación, comprobamos que el patrón de utilización de Cataluña es distinto del de Castilla-La Mancha y el de Castilla y León.

Concretamente en las dos Castillas se evidencia un uso más intensivo de la atención primaria y farmacéutica por las personas mayores que en Cataluña, aunque en atención especializada es menor. Si nos centramos en la comparación entre las Castillas, que no está afectada por problemas de distinta naturaleza de base de datos como sucede en la comparación con Cataluña, nos encontramos con resultados de difícil explicación, que demuestran que los patrones de utilización son distintos en ambas Castillas.

Concretamente se observa una mayor frecuentación per capita en primaria en Castilla  La Mancha en todos los grupos de edad y ambos sexos, especialmente a partir de 50 años.

En ambas Castillas, los hombres son más frecuentadores de primaria que las muje res a partir de 55 años. También es notablemente superior el gasto farmacéutico per capita en Castilla La Mancha a partir de 45 años y en ambos sexos.
El coste medio en atención hospitalaria es similar en ambas Castillas, para todos los grupos de edad, incluidos los mayores, pero la frecuentación hospitalaria de mayores es mas intensiva en Castilla-La Mancha.

Esto se agudiza en los muy mayores: en Castilla La-Mancha una persona de 85 y mas aún utiliza la atención hospitalaria 5,84 veces más que una de 40-45 en Castilla y León y 7,40 veces más en Castilla-La Mancha. Estas diferencias de utilización en dos comunidades tan próximas y homogéneas en dispersión de la población y características sociales no se entienden del todo bien.

No obstante, esas diferencias de patrón de uso explican la mayor tasa anual del gasto sanitario en Castilla-La Mancha en 2005-2008, respecto a Castilla y León.

Las conclusiones del estudio destacan, como ya ocurría con el dirigido por Casado y otros trabajos, que el envejecimiento encarece la asistencia sanitaria, pero solo significa una parte del fuerte aumento de gastos sanitarios totales producido en la pasada década.

El grueso de ese aumento se deriva de la inercia del propio sistema, decisiones clínicas (mas pruebas, mas ingresos, mas intervenciones), decisiones de gestión (mas tecnologías y mas caras y mas servicios) y decisiones políticas (mas hospitales, mas caros y confortables; mas prestaciones; menos esperas).