La humanización de la sanidad salva vidas y mejora la experiencia asistencial de los pacientes

Los profesionales sanitarios tienen una gran responsabilidad en la aplicación de la innovación, la generación de sostenibilidad y la implementación de la humanización en la sanidad

  • Humanización de la sanidad basada en la calidad asistencial, la eficiencia en el gasto y la innovación para mejorar la sostenibilidad
  • La Generalitat Valenciana considera la Humanización de la Asistencia una parte consustancial a la Sanidad Universal
  • El precio creciente de numerosas innovaciones, tecnológicas y terapéuticas, no responde siempre a un valor objetivo e incremental
  • Además de reducir la variabilidad propia de la práctica clínica, el sistema sanitario debe organizarse alrededor de pacientes igualmente muy diversos
  • La aplicación de la métrica, es decir, medir por resultados en salud, medida que apoya el Dr. José Luis Poveda, Director Área Clínica del Medicamento en el Hospital Universitarii Politècnic La Fe.

Valencia, 7 de marzo.- El Muy Ilustre Colegio de Farmacéuticos de Valencia (MICOF) ha sido el marco de la jornada ‘Innovación, Calidad Asistencial, Humanización y Sostenibilidad’, organizada por el Instituto Max Weber y Weber Economía y Salud, con la colaboración del Muy Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Valencia ( MICOF ) y el patrocinio de las compañías Astellas y Esteve. Como preámbulo a las ponencias, el Presidente del Instituto Max Weber, D. Santiago Pérez Camarero ha asegurado que “la jornada responde al tipo de encuentros dirigidos a mejorar la sostenibilidad del sistema sanitario, sobre aspectos básicos como la calidad, la innovación y la centralidad del paciente, paralelamente a la Humanización, entendida esta como una vuelta al ser humano como destino de todas las facetas asistenciales”.

Durante la mesa inaugural, el Ilmo. Sr. D. Ricardo Campos Fernández, Subsecretario de la Consejería de Sanidad Universal y Salud Pública de la Generalitat Valenciana, ha afirmado que el objetivo principal de su departamento es devolver a la Sanidad Universal de la Comunidad Valenciana aquellos derechos perdidos a lo largo de la crisis económica atravesada por el país y, especialmente, desde la promulgación del Real Decreto Ley 16/2012. Además de citar medidas emprendidas por su Gobierno para anular el efecto del copago de medicamentos y luchar contra la pobreza farmacéutica de los ciudadanos que no pueden costear sus fármacos, Campos Fernández ha afirmado que “la Consellería se prepara para abordar los retos de futuro de la Sanidad Valenciana en tres ejes principales: transformar el modelo asistencial hacia la cronicidad, apostar por la investigación y la innovación, y orientar el sistema asistencial hacia el paciente, desde el punto de vista de la Humanización”.

Por su parte, el Presidente del MICOF, D Jaime Giner Martínez, ha añadido a las palabras del Subsecretario de Sanidad Universal de Valencia que “conseguir un sistema sanitario de excelencia es una tarea de todos los agentes implicados en mejorar la salud y la calidad de vida de los ciudadanos, a través del diálogo”. En esa misión, “los farmacéuticos son muchas veces la primera puerta de las personas a la asistencia sanitaria, por lo que aquellos deben mejorar su capacidad de escucha y comprensión, además de incorporar las últimas tecnologías a su área de actividad y mantener sus conocimientos técnicos en posiciones de vanguardia”, según palabras del presidente.

Incorporar innovaciones con valor

En su ponencia sobre ‘Innovación y Calidad Asistencial: reflexión a nivel institucional’, el Subdirector General de Investigación e Innovación de la Consejería de Sanidad Universal y Salud Pública, Dr Salvador Peiró, reflexiona desde su visión de epidemiólogo. Desde esa perspectiva, ha reflexionado sobre las dificultades que existen para diferenciar entre valor y precio, y sobre lo correcto o no de llamar innovación tecnológica a un nuevo fármaco para cáncer de mama que, por ejemplo, sólo aporta 10 días más de supervivencia que su medicamento comparador, a un precio de 18.000 euros durante ese tiempo de tratamiento. “La presión del coste de la innovación es un fenómeno que afecta de manera importante a todos los modelos sanitarios y sistemas de aseguramiento, y no sólo a España”, precisa Peiró. “Por lo que es necesario hacer una reflexión profunda sobre el concepto de innovación y huir de soluciones fáciles a problemas tan complejos como los que plantea la Sanidad”.

Cada paciente es un mundo

La asesora científica del Foro Español de Pacientes y Directora del Instituto Albert J. Jovell de Salud Pública y Pacientes, Dª. María Dolores Navarro, ha asegurado en su ponencia, centrada en ‘Innovación y Calidad Asistencial: el prisma del paciente’, que después de trabajar 20 años desde el lado de los pacientes, la principal enseñanza es no dar por anticipado nunca sus opiniones, dada la gran diversidad existente entre ellos. Para Navarro, “la experiencia de enfermar tiene componentes sociales, familiares y personales que lleva a los pacientes a adoptar posiciones delegantes o autónomas. Circunstancias que no impiden que las personas que son hospitalizadas siempre lo hagan desde una posición de vulnerabilidad que los profesionales sanitarios deben comprender y respetar en toda su dimensión. En ese contexto, “existen derechos y deberes para los pacientes que deben ser encuadrados dentro de las políticas públicas que siempre deben regirse por los criterios de calidad, equidad y eficiencia”. Argumento al que Navarro añade que, “los médicos, como profesión humanista en sus genes, deben perder el miedo a admitir sus errores, ya que los pacientes son capaces de comprenderlos y entenderles”.

Los componentes del gasto sanitario

El Director del Área Clínica del Medicamento del Hospital Universitarii Politècnic La Fe, Dr. José Luis Poveda, ha defendido al final de la mesa redonda que “España no sale mal parada en términos de eficiencia, dentro del contexto europeo, y sobre magnitudes como la esperanza de vida, el poder paritario de compra o la inversión”. Como componentes del gasto sanitario, el Dr Poveda distingue entre “factor demográfico, renta per cápita y factor residual, correspondiendo a estos dos últimos un 54% y un 44% de dicho gasto, respectivamente”. Finalmente, el farmacéutico hospitalario ha destacado como problemas planteados para la sostenibilidad del sistema sanitario y las tendencias humanizadoras actuales: la hiperinflación en el precio de los medicamentos y la secular disfuncionalidad española a la hora de medir las variables sanitarias. Situación distinta a los servicios de Dermatología y Reumatología de su hospital, donde “ya se contrastan las opciones terapéuticas con los resultados en salud que se obtienen de ellas”.

Para más información:
Iris San Pedro Botas
Área de Comunicación
Instituto Max Weber
Iris.sanpedro@imw.es
91 636 23 42

Cooperación en Evaluación de Tecnologías Sanitarias (HTA)

El próximo miércoles, 15 de marzo de 2017, de 10 h a 14 h se celebra en el Aula Magna de la Universidad Internacional de Andalucía UNIA (Campus de la Isla de la Cartuja), la Jornada de Debate Cooperación en HTA hacia un modelo estable.

El objetivo principal de la presente Jornada es repasar la situación actual en España en materia de evaluación de tecnologías sanitarias, plantear los retos de futuro, compartir experiencias puestas en marcha, tanto en cooperación, como en implementación de procesos, y debatir sobre cuál debe ser el camino a seguir para que la evaluación de tecnologías sanitarias (HTA) siga siendo una herramienta útil para la toma de decisiones, y en particular, para el posicionamiento terapéutico de los medicamentos en el Sistema Nacional de Salud.

El Acto de Inauguración contará con la participación del D. Eugenio Domínguez Vilches, Rector de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA). D. Ramón González Carvajal, Secretario General de Investigación, Desarrollo e Innovación en Salud de la Consejería de Salud, Junta de Andalucía. Y moderador, D. Álvaro Hidalgo Vega, profesor Titular de la UCLM y Director del Seminario en Investigación en Economía y Salud (SIES), de la UCLM.

El debate se dividirá en dos mesas redondas. La Primera Mesa: ‘La cooperación en materia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias en Europa’ planteará los desafíos de la cooperación en HTA. Dª. Teresa Molina, DG de Investigación y Gestión del Conocimiento de la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía, explicará la necesidad de cooperación en este ámbito y hablará de las experiencias previas en la evaluación de tecnologías sanitarias en Europa. A continuación, Dª. Celia Juárez, Jefa de Área de la Subdirección General de Calidad y Cohesión del MSSSI, abordará el modelo actual de la Red Española y los retos de futuro.

La Segunda Mesa: ‘Generación de evidencia adicional en la introducción de tecnologías: experiencias puestas en marcha’ será un foro para conocer las experiencias puestas en marcha en relación con la evaluación de tecnologías sanitarias y su aplicación en la toma de decisiones. Así, el Dr. César Hernández, Jefe del Dpto. de Medicamentos de Uso Humano de la AEMPS, contará experiencias en el ámbito del medicamento, en las que se ha colaborado desde la Agencia Española. Por su parte, el Dr. José Asua Batarrita, Jefe de Servicio de OSTEBA, expondrá la aplicación práctica que se desarrolla en el País Vasco con los Registros de monitorización, y su utilidad, y en último lugar, el Dr. Cristóbal Belda, Director de la Fundación de Investigación Hospitales HM de Madrid, hablará de ‘Tratamientos elegibles para generación de evidencia adicional en la práctica clínica real’, explicando las iniciativas puestas en marcha de la entidad que dirige.

Tras ambas mesas, se abrirá un espacio al debate que permitirá intercambiar opiniones y dar respuesta a las preguntas del auditorio.

Esta Jornada cuenta con el patrocinio de Daichii Sankyo

Categories: Congresos y Jornadas

Una asistencia sanitaria más humanizada y sostenible

El próximo martes, 7 de marzo de 2017, de 11 h  a 13.30 h se celebra en el MICOF de Valencia, en su sede de la Calle Conde de Montornés, la Jornada de Innovación, Calidad Asistencial, Humanización y Sostenibilidad del SNS.

En esta jornada se darán cita los diferentes actores de la sanidad Valenciana, para debatir, compartir y reflexionar sobre los planes de innovación el sistema sanitario y las claves de su sostenibilidad: desde la calidad hasta la humanización. En los últimos años, la excesiva tecnificación del sector, sumada a la creciente presión asistencial, han derivado en una cierta despersonalización del sistema sanitario, lo que  ha representado un impacto en la valoración de los ciudadanos y en su percepción de calidad, aun cuando todos los avances científicos están disponibles para ofrecer cada día un mejor servicio asistencial.

El Acto de Inauguración contará con la participación del Subsecretario de la Consejería de Sanidad Universal y Salud Pública, Ilmo. Sr. D. Ricardo Campos Fernández, del Presidente del MICOF Ilmo. Sr. D. Jaime Giner Martínez y de D. Santiago Pérez Camarero, Presidente del Instituto Max Weber, institución organizadora de la Jornada.

La Mesa Redonda propuesta, Innovación, Calidad Asistencial, Humanización y Sostenibilidad: Hacia un sistema sanitario de excelencia, desea ser un espacio de debate sobre el reto planteado por estos tres conceptos, y por ello, propone la visión de los distintos integrantes de la sanidad. Será moderada por D. Santiago Pérez Camarero.

En ella, contaremos con la participación de D. Salvador Peiró, SG de Investigación e Innovación de la Consejería de Sanidad Universal y Salud Pública, quien nos aportará una reflexión desde la Visión Institucional sobre la Innovación y la  Calidad Asistencial. Asimismo, Dª. María Dolores Navarro, Asesora Científica del Foro Español de Pacientes y Directora del Instituto Albert J. Jovell de Salud Pública y Pacientes, compartirá cómo la humanización y la calidad asistencial son percibidas a través del prisma del paciente. Cerraremos las ponencias, con la intervención del Dr. José Luis Poveda, Director Área Clínica del Medicamento. Hospital Universitari i Politécnic La Fe, quien expondrá cómo la gestión eficiente del gasto farmacéutico puede convertirse en una aliada de la humanización y de la sostenibilidad del sistema sanitario.

Categories: Congresos y Jornadas

«El coste-oportunidad existe», por lo que la evaluación económica es clave

“El coste-oportunidad existe” en el ámbito sanitario, dado que hay dos asunciones en que se cumplen en economía de la salud: “Los recursos son limitados y las necesidades superan a los recursos”. De este modo explicó la jefe del Área de Farmacia del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam), Carmen Encinas, la necesidad de realizar evaluación económica de tecnologías sanitarias para priorizar la asignación de recursos.

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Lo hizo a lo largo de una ponencia que ofreció durante la I Jornada de Evaluación Económica de Medicamentos y Tecnologías Sanitarias, organizada en el Hospital Virgen de la Salud de Toledo en colaboración con Boehringer Ingelheim, Encinas aseguró que “el criterio coste tiene que incorporarse a las decisiones. Lo dicen tanto el código de deontología médica como el código ético farmacéutico”. No obstante, consideró que “existen barreras” para su utilización, así como “problemas éticos” al estar frente a un paciente concreto y ante la necesidad de tomar una decisión que tenga en cuenta el bien común.

A pesar de ello, explicó que hay «grandes oportunidades de mejora” ya que hay sobreutilización de medicamentos y diferencias de coste promedio por paciente entre centros que justifican la necesidad de actuar. Además, alertó del impacto que puede tener la innovación sobre la sostenibilidad del sistema: “Es una ola que nos puede arrollar” aseguró en dos ocasiones. Por ese motivo, justificó que las Comisiones de Farmacia y Terapéutica (CFT) evalúen los nuevos medicamentos.

Posteriormente a la ponencia de la responsable autonómica de Farmacia, hubo una mesa de debate en la que participaron farmacéuticos y economistas de la salud. La Coordinadora del Grupo Génesis de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH), Dolores Fraga, aseguró que “la mayoría de los medicamentos que acceden al mercado tienen poca innovación y hay que determinar el coste-oportunidad”. En este sentido, explicó que todavía no tiene “claro” qué es innovación, por lo que reclamó definirlo claramente.

Acerca de los motivos por los que se realizan informes Génesis, Fraga explicó que las comunidades pueden racionalizar el uso de los fármacos y, por ello, se seleccionan y posicionan en las CFT. En este sentido, explicó que la nueva guía de evaluación económica e impacto presupuestario en los informes de evaluación de medicamentos elaborada por el grupo de la SEFH incorpora claves para determinar “variables económicas, el coste-oportunidad y el precio que haría aceptable el medicamento”.

Modelos de evaluación

En relación a la elaboración de estudios y modelos que incorporen datos de la vida real, la economista de la Universidad Internacional de Cataluña y de la Pompeu Frabra, Marta Trapero, explicó que lo importante no es tanto que existan “como poder tener acceso a los mismos” ya que ese es uno de los principales inconvenientes a los que se enfrentan los investigadores en economía de la salud a la hora de utilizar datos de vida real.

A pesar de esa dificultad, Trapero vio múltiples ventajas a la utilización de estos datos reales: Pueden ayudar a validar modelos teóricos al comprobar si lo que se predijo se ha cumplido; pueden facilitar el cálculo de la carga económica de la enfermedad; permiten evaluar dinámicamente la evidencia de las tecnologías; y ayuda a estimar un umbral empírico en evaluación económica.

Por su parte, la directora de Farmacia y Política del Medicamento del Instituto Catalán de Oncología, Ana Clopés, aseguró que hay herramientas suficientes para ser utilizadas, aunque no siempre en nuestro país se ha hecho. En cualquier caso, consideró que “la gran incertidumbre es el impacto presupuestario”.

Según explicó Clopés, a lo largo de los últimos años, los resultados de las evaluaciones económicas de medicamentos han resultado “inflacionistas”, con resultados de coste-efectividad incrementales crecientes en el tiempo. Esta es una de las razones por las que el NICE inglés ha añadido el impacto presupuestario al criterio de coste-efectividad incremental, para incorporar la pregunta “¿podemos pagarlo?». En este sentido, tal y como explicó esta experta, el NICE incluye para medicamentos con un coste-efectividad incremental de entre 20.000 y 30.000 libras/AVAC, un techo de gasto de 20 millones de libras

Por ello, para Clopes, el futuro de la política de medicamento debe ser “basada en evidencia, eficiencia y evaluación de resultados y con corresponsabilización de la industria en los resultados y la sostenibilidad”.

La mesa se cerró con el profesor de Fundamentos de Análisis Económicos de la Universidad de Castilla-La Mancha, Álvaro Hidalgo, que fue muy crítico con la evaluación económica que se ha hecho hasta ahora en nuestro país. Según destacó, durante los últimos años se han tomado múltiples medidas que influyen sobre el gasto, pero no son evaluación económica ya que “no miden resultados, solo bajan el precio”.

Hidalgo explicó que en los años noventa España estaba en línea con los demás pioneros en evaluación económica, pero con el paso de los años nos hemos quedado estancados por “barreras administrativas, como los silos presupuestarios, metodológicas y de aplicación práctica”. Además, este economista recordó que durante tiempo se tuvo como más importante “la contención de costes que el coste-efectividad”.

 

La visión de los pacientes

A lo largo del debate posterior, moderado por Ana Rosa Rubio y José Manuel Martínez Sesmero, farmacéuticos del Complejo Hospitalario de Toledo y coordinadores del evento, los expertos analizaron también las preferencias que pueden tener los pacientes. En este sentido, Hidalgo esbozó un sistema que hay en países como Holanda o Reino Unido en el que el paciente cuenta con una bolsa presupuestaria para elegir de entre varios servicios los que mejor considere. Con estos presupuestos personalizados, “el paciente está más satisfecho; los resultados en salud son mejores y la eficiencia es mayor”, aseguró.

En este sentido, Trapero consideró que hay “prejuicios” sobre los pacientes. Se considera que “no están preparados y no entienden”, por lo que hay que trabajar para cambiar eso. De acuerdo con ella, Fraga aseguró que “si se explican a los pacientes los temas los entienden y pueden tener una interesante opinión”. Clopés por su parte, consideró necesario avanzar en registros directos sobre las preferencias de los pacientes.

Por todo ello, la coordinadora de Génesis consideró necesario abordar los problemas con el paciente ya que la disponibilidad a pagar por una tecnología varía mucho según el estado de salud del paciente. “Es un puzzle y hay que montarlo con las opiniones de diversas personas”, indicó.

Fuente: diariofarma.com

Presentación de pósters en las XXXV Jornadas de Economía de la Salud

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El Instituto Max Weber reafirma su compromiso con la divulgación científica de la economía de la salud mediante la participación de Álvaro Hidalgo Vega, miembro del Instituto Max Weber, en la elaboración de dos estudios cuyos pósters han sido presentados durante las XXXV Jornadas de Economía de la Salud organizadas por la AES.

 

Categories: Congresos y Jornadas

Jornada de estudio sobre la financiación sanitaria en España

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Mayor financiación, solvencia, mejora en la gestión del conocimiento, medidas de contención a largo plazo y a corto que no afecten directamente a la prestación, son algunas de las ideas que han surgido en las primeras ponencias de la jornada de Financiación Sanitaria en España organizada por Fundación Bamberg, gracias a la colaboración de Lilly.
En la mesa inaugural, Ignacio Para, Presidente de la Fundación Bamberg, destacó la importancia de estas jornadas para «generar debate y contribuir a la toma de decisiones a aquellos que tiene responsabilidades sobre los temas objeto de esta conferencia». Así mismo, introdujo el debate lanzando las cuestiones que se trataron a lo largo de toda la jornada de estudio, y entre las que destacan la capacidad de España como país para financiar el Sistema Nacional de Salud y las expectativas de crecimiento en los próximos años o la necesidad de configurar un Sistema Nacional de Salud más eficiente que suponga ahorros sustanciales. Eric Patrouillard, Presidente de Lilly, defendió una mayor inversión para solucionar las necesidades de financiación del sistema sanitario español que considera «eficaz, pero que necesita cuidados para no perder su esencia».

En su intervención invitó a todos los actores implicados al diálogo sobre posibles soluciones a las necesidades de financiación del sistema sanitario español que según su opinión pasarían por mejorar la cohesión, reducir la burocracia, mejorar la coordinación y seguridad jurídica y, especialmente, «por la creación de un sistema basado no sólo en el coste sino en la eficiencia y en el resultado de las soluciones utilizadas para mejorar la calidad de vida, reducir el impacto de las enfermedades y mejorar la productividad de la sociedad».

Paola Bovolenta, coordinadora del área de biología y biomedicina del CSIC, destacó el interés, también para los investigadores, «de contar con espacios de debate como el organizado por la Fundación Bamberg, donde se analizan las posibilidades de aumentar la financiación del Sistema Nacional de Salud, especialmente por el envejecimiento de la población, que conlleva más enfermedades crónicas y neurodegenerativas» Tras la inauguración, Luis Ángel Oteo Ochoa, jefe del departamento de desarrollo directivo y GSS de la Escuela Nacional de Sanidad, Instituto Carlos III, que intervino a través de video, considera que el sistema nacional esta infrafinanciado y que necesita más fortaleza, «una fortaleza económica, pero también de la sociedad civil para que nos ayude a modular la baja racionalidad que caracteriza nuestro sistema nacional de salud».

La conferencia magistral corrió a cargo de Juan Velarde Fuertes, economista y consejero del Tribunal de Cuentas, quién repasó los problemas y desafíos a los que se han tenido que enfrentar los sistemas de salud a lo largo desde el siglo XIX, hasta llegar a la situación actual en la que el Sistema Sanitario se enfrenta a problemas como el envejecimiento de la población, la inmigración, el turismo sanitario, el déficit del sector público, y fundamentalmente, el exceso de gasto generado por la transferencia de la sanidad a las comunidades autónomas. Para Velarde, el problema sanitario exige un cambio radical, y este cambio «pasa por la re-centralización de la sanidad del Estado. Hay que cambiar el sistema de arriba abajo».

«Las autonomías deben seguir, pero no en el mundo sanitario», concluyó. Julián Garcia Vargas, economista y ex ministro de Sanidad ha sido el encargado de abrir la mesa de debate Renta Nacional, Financiación y Presupuestos Públicos, y lo ha hecho destacando que el principal problema de la sanidad es que, en una situación de crisis como la actual, donde el dinero se destina principalmente a prestaciones de desempleo, no es una prioridad, y además tiene poco margen para reducir gastos, ya que no se puede controlar la demanda. El catedrático de Economía Aplicada de la Universidad Pompeu Fabra, Guillem Lopez-Casasnova, ha querido hablar de solvencia en lugar de sostenibilidad de la sanidad, ya que  «la sostenibilidad depende de decisiones políticas y la solvencia, que depende de de la financiación pública, es la capacidad para dar respuesta a las situaciones que surjan». Además, expresó la necesidad de racionalizar «el gasto, el grado de universalismo de la cobertura o el catálogo de los servicios para poder ser solventes».

José Luis Lancho de León, economista del Estado, destacó la necesidad de mejorar la gestión de los recursos sanitarios y del control del gasto sanitario. «Es posible mejorar la gestión sin necesidad de reducir el nivel de gasto en la medida que parecía necesario en un principio» Francisco Cabrillo, Catedrático de Economía Aplicada de la Universidad Complutense de Madrid y Presidente del Consejo Económico y Social de la Comunidad de Madrid, cerró la mesa de debate mostrándose escéptico sobre la posibilidad de cambio en el funcionamiento del sistema sanitario, a no se que se diseñen nuevos incentivos para los que tienen que realzar el gasto y se cambien las restricciones adecuadas. «Los políticos están esperando a volver a una situación similar a la que vivíamos para volver a hacer lo mismo».

En la mesa «Eficiencia de gestión y financiación alternativa», Javier Urzay, subdirector general de Farmaindustria, destacó la necesidad de que la sanidad luche por un puesto prioritario en el debate presupuestario. «Hay que transformar el sistema de salud para ser solventes a largo plazo y también tomar medidas cortoplacistas, siempre y cuando no sean de choque ni afecten directamente a la prestación y al progreso científico», concluyó Urzay. Mariano Sánchez Bayle, Presidente de la International Association of Health, se mostró positivo en cuanto a la existencia de alternativas que aseguren la sostenibilidad del sistema de financiación, siempre y cuando se centren en los que considera los focos de ineficiencia del sistema, entre los que destacan la subfinanciación del sistema sanitario, la política farmacéutica, la sobreutilización de la tecnología, o la gestión politizada, entre otros. El Presidente de la organización Española de Hospitales y Servicios de Salud, José Soto Bonel, analizó la posibilidad de mejorar la sostenibilidad de la gestión hospitalaria, repasando las variables que es necesario tener en cuenta para conseguirlo, como son el alcance, la organización, el tamaño y la localización, entre otras.

El encargado de cerrar esta mesa y la primera parte de esta jornada de estudio fue el profesor Juan José López-Ibor, quien manifestó que los retos a los que se enfrenta nuestro sistema de sanidad son cuatro: la gestión del conocimiento por procesos, de forma multiprofesional incluyendo la docencia y la innovación; la gestión sanitaria como problema ético y no sólo económico; el alto coste en dinero y en carga social de las enfermedades y la transformación de un conjunto de dispositivos asistenciales en un Instituto.

La UCLM y el Instituto Max Weber impartirán el IV Máster en Evaluación Económica de Intervenciones Sanitarias

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Los profesores del Departamento de Análisis Económico y del Seminario de Investigación en Economía y Salud (SIES) Juan Oliva y Álvaro Hidalgo, expusieron en la presentación los objetivos y las novedades más significativas de la cuarta edición del Máster en Evaluación Económica de Intervenciones Sanitarias y Política Farmacéutica, título propio de la UCLM que se impartirá el próximo curso académico con el apoyo del Instituto Max Weber.

En su intervención, Juan Oliva señaló que el programa «permite formar a profesionales para que conozcan, valoren y realicen evaluaciones económicas en el ámbito sanitario». Por su parte, Álvaro Hidalgo destacó que esta edición continúa con la filosofía del máster: adaptar y dinamizar los contenidos según las necesidades del sector y facilitar la conciliación laboral. ‘Por ello se trabaja tanto en la metodología docente como en la renovación del claustro de profesores, afirmó. Tras la presentación del título se celebró la mesa redonda «El papel de la evaluación económica en la política farmacéutica y el acceso al mercado», en la que participaron el secretario general de la Organización Nacional de Trasplantes (Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad), Pedro Gómez Pajuelo; el director gerente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM), Luis Carretero, y la exalumna del máster Paloma Barja de Soroa, Public Affairs, Market Access & Communications Senior Director de Daiichi Sankyo.

Gómez Pajuelo señaló que, pese al alto nivel de formación de los profesionales y el conocimiento que demuestran en tema de evaluación económica, los avances prácticos de estas tecnologías no se aplican lo suficiente ni en la industria ni en la administración. «Esperemos que iniciativas como este máster ayuden a alcanzar mejores resultados«, dijo.

Luis Carretero compartió su experiencia, desde el punto de vista de gestor, sobre cómo la evaluación económica fue una herramienta importante en los recientes sucesos de la Hepatitis C. Las evaluaciones económicas y los informes resultaron claves para adoptar una postura ante esta demanda de la sociedad y permitieron poder llegar a acuerdos entre las partes implicadas. «Apoyarse en las herramientas de evaluación económica a veces permite anticiparse a los cambios y por lo tanto facilitar la toma de decisiones«, manifestó.

Por último, Paloma Barja de Soroa destacó que Daiichi-Sankyo apuesta en firme por la formación en este campo de la evaluación económica, ya que tiene un papel clave para el acceso al mercado de nuevos medicamentos. También compartió su experiencia como exalumna del máster, señalando que su elección se basó en «el equilibrio de sus contenidos, el cuadro de profesores y en que su formato permite la conciliación con la vida laboral y familiar«.

Fuente: Prensa y Comunicación de la UCLM

Estudios observacionales de costes: su aportación a la eficiencia del sistema sanitario

Los recursos con los que cuenta el sistema sanitario, tales como el presupuesto monetario, el personal sanitario, la infraestructura médica, o los fármacos, se pueden destinar a solucionar diversas necesidades de la población, como por ejemplo, prevención o tratamiento de enfermedades crónicas, atención de enfermedades agudas, rehabilitación de lesiones, cuidados paliativos, ampliación de servicios hospitalarios, y un sinfín más de posibilidades. Desafortunadamente, por más grande que sea el presupuesto sanitario, los recursos con los que contamos para satisfacer las necesidades existentes son siempre limitados. Además, los recursos que se utilizan para un fin concreto no se pueden ya utilizar para otro fin. Por ejemplo, el presupuesto destinado a la creación de una unidad monográfica de asma (que implica la contratación de neumólogos adicionales, la adquisición de fármacos especializados, y la adecuación de un espacio concreto en un hospital, no puede destinarse al mismo tiempo a la ampliación del hospital de día en oncología en ese mismo hospital. Esto es lo que en economía se conoce como «coste de oportunidad» de los recursos, porque en el uso de un recurso se pierde siempre la oportunidad de un uso alternativo.

Frente a la limitación o escasez de recursos y la necesidad de satisfacer un sinfín de necesidades, los agentes decisores del sistema sanitario deben intentar no desperdiciar recursos y utilizarlos donde las necesidades sean más apremiantes o, dicho de otra manera, donde con cada euro gastado se obtenga el mayor bienestar posible en términos de salud de la población atendida. Eficiencia es el término que se utiliza cuando los recursos se emplean sin desperdicio alguno, consiguiendo los mayores niveles de salud alcanzables. La eficiencia en el sistema sanitario no consiste entonces en reducir el gasto sanitario, sino en maximizar el bienestar de las personas con el presupuesto sanitario disponible.

Ahora bien, para intentar conseguir una asignación eficiente de los recursos sanitarios disponibles es imprescindible, antes que nada, tener una buena idea de la forma en la que ya se están distribuyendo. Esto supone conocer lo mejor que se pueda los recursos que están siendo destinados a prevenir o tratar las distintas enfermedades de la población. Uno de los objetivos de los estudios observacionales de costes es calcular los recursos que emplea el sistema sanitario para tales fines  y así poder estimar el impacto económico que representa una enfermedad concreta a lo largo de un cierto tiempo (por ejemplo, un año).

Por lo tanto, estos estudios suelen realizarse sobre patologías o lesiones de carácter crónico. En ellos, el investigador se limita a medir la cantidad de fármacos, hospitalizaciones, visitas médicas, pruebas diagnósticas, y demás recursos sanitarios que se usan en la atención habitual de los pacientes. Idealmente, los estudios observacionales deberían incluir todos los recursos que representan un coste monetario para el sistema de salud, tanto el ámbito de atención primaria como en el ámbito hospitalario.

Sin embargo, los costes no sanitarios de las enfermedades pueden ser tan elevados como los sanitarios. Cuanto más incapacitante sea una enfermedad, mayor será su impacto sobre el bienestar de la persona que lo padece y sobre su entorno afectivo. Por lo tanto, lo ideal es que los estudios observacionales incluyan también los costes no sanitarios, para así medir el impacto social que tiene una enfermedad y no sólo su impacto sobre el sistema sanitario. Un estudio observacional bien diseñado incluirá entonces la medición de los recursos que representan un coste para el paciente o su familia, tales como los cuidados que reciben por parte de personal no sanitario, los desplazamientos del paciente relacionados con la atención de su enfermedad, los copagos de servicios, y los profesionales sanitarios privados que el paciente visite. De la misma manera, deberá incluir los recursos que representan un coste para la sociedad, como por ejemplo las pérdidas de productividad laboral de los pacientes y de sus cuidadores no profesionales, derivadas del hecho de que la enfermedad impide al paciente realizar sus funciones profesionales con completa normalidad. Por último, los estudios observacionales pueden también aprovecharse para incluir mediciones de la calidad de vida de los pacientes, estimando así el impacto que tiene la enfermedad en términos de costes intangibles.

De esta manera, los estudios observacionales de costes pueden revelar una parte muy importante de la verdadera dimensión que tiene un problema de salud en una región o un país. Aunque los recursos no deben asignarse en función sólo del impacto de una determinada enfermedad sino, como hemos mencionado anteriormente, en base a los mayores beneficios que produzca una intervención en términos de salud, estos estudios aportan una información muy valiosa para la sociedad y los decisores en relación a la importancia relativa y absoluta de una enfermedad.

En la práctica, estos estudios recogen la información relativa al consumo de recursos a través de cuadernos de recogida de datos y cuestionarios, ya sea de forma retrospectiva (por ejemplo, los recursos consumidos en los 12 meses previos), o prospectiva (siguiendo al paciente a través de un tiempo determinado y recogiendo la información sobre su consumo de recursos de manera regular y periódica). Estos últimos, los estudios prospectivos, suelen aportar información más precisa y libre de sesgos de recuerdo cuando la información la provee directamente el paciente o el profesional sanitario.

Siempre y cuando la muestra de pacientes esté bien diseñada, los resultados de un estudio observacional pueden generalizarse a poblaciones geográfica o demográficamente definidas, lo que permite que este tipo de estudios sean apropiados para establecer metas de salud pública orientadas a una determinada acción.

En conclusión, los estudios observacionales son herramientas que permiten evaluar la repercusión de una enfermedad en el sistema sanitario, contabilizando el uso de recursos a los cuales se le asignará después el coste apropiado (la manera apropiada de asignar los costes es tema de otro artículo). Tienen la ventaja de permitir una desagregación de costes para tener una fotografía más clara de dónde se están usando los recursos, o dónde la sociedad está perdiendo más recursos (tiempo, dinero, esfuerzo) como consecuencia de una enfermedad concreta. Esto permite medir la importancia que la enfermedad tiene en términos económicos a la hora de la asignación de los recursos sanitarios, ayudando a evitar el desperdicio de los mismos, es decir, ayudando a conseguir la eficiencia en el sistema sanitario.

Fuente: PMFarma

Categories: Congresos y Jornadas

AESEG exige ante el Congreso y el Senado una normativa específica sobre biosimilares

El Grupo de Biosimilares de AESEG, respaldado en sus argumentos por los catedráticos Fermín Sánchez de Medina y Álvaro Hidalgo, pidió a los políticos su colaboración en la creación y desarrollo de una legislación específica para estos productos biofarmacéuticos, cuya puesta en el mercado supone una inversión económica aproximada de 150 millones de euros.

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En opinión del profesor Sánchez de Medina, catedrático de Farmacología de la Universidad de Granada, «los medicamentos biosimilares son equivalentes en cuanto a garantías de calidad, seguridad y eficacia a los productos biológicos originales y están garantizados y acreditados por la Agencia Europea del Medicamento (EMA) y aprobados por la Comisión Europea».

Los criterios de la EMA para aprobar un biosimilar son idénticos, e incluso superiores, a los exigidos al biológico de referencia. Además, la experiencia de uso de los biosimilares viene refrendada por los excelentes resultados alcanzados, en los últimos siete años, por las versiones biosimilares de productos como la hormona de crecimiento, filgrastim o la EPO.

«La experiencia demuestra que es posible conseguir un mercado europeo sostenible de medicamentos biosimilares a través del concurso de políticas racionales que estimulen la competencia y liberen recursos para incrementar la innovación en el mercado farmacéutico», aseguró por su parte Álvaro Hidalgo, profesor titular en Fundamentos y Análisis Económico de la Universidad de Castilla-La Mancha.

«Los biosimilares, además de permitir a los pacientes un mejor acceso a tratamientos biológicos, aportarán valor al Sistema Nacional de Salud por la reducción de precios lo que supondrá un importante ahorro que liberará recursos financieros para destinar a otras áreas de la salud, incluso, a la I+D de nuevos productos biológicos», enfatizó.

Actualmente, el marco regulatorio para los medicamentos biosimilares en España es impreciso, la legislación vigente respecto a estos fármacos se reparte entre la Ley 29/2006, de 26 de julio, de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios; directivas europeas y una orden ministerial de no sustitución del año 2007. El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, trabaja desde el año pasado en un nuevo Real Decreto de Precios y Financiación de medicamentos que prevé incluir un apartado sobre biosimilares.

No obstante, el Grupo de Biosimilares de AESEG insiste en la necesidad de contar también con un marco normativo nacional propio y exclusivo para los medicamentos biosimilares, normativa en línea con la establecida por la EMA en Europa y que estimule la inversión y participación de la industria.

Según el Director del Grupo de Biosimilares de AESEG, Ángel Luis Rodríguez de la Cuerda, «implementar un sistema de precios y financiación que no tenga en cuenta las características especiales de los biosimilares desincentivaría la inversión en la fabricación de este tipo de productos. Es necesario crear una normativa específica que implique su salida del actual Sistema de Precios de Referencia (SPR). Más aún, teniendo en cuenta que el SPR es un sistema creado para posibilitar la sustitución entre medicamentos incluidos en un mismo conjunto, algo que no se puede aplicar a los biosimilares ya que la ley determina que estos medicamentos no son sustituibles».

Fuente: PR Noticias